Castellón vive el momento de dinamismo más dulce de la última década. En estos instantes en la ciudad quedan reflejados con hechos, los proyectos en los que el consistorio ha trabajado en los últimos trece años. La capital de la Plana que en otra época fue una ciudad de tamaño reducido se ha confirmado como la promesa socioeconómica de la Comunidad Valenciana. Sus virtudes como ciudad todavía asequible por su tamaño, sin aglomeraciones urbanas, cercana al mar y con un clima y servicios de primer nivel, hacen de Castellón un lugar de asentamiento ciudadano privilegiado para la implantación de nuevas familias en residencia y como objetivo de construcción de viviendas de segunda residencia. Este crecimiento urbano que ya ha sido patente en los últimos tiempos y que continua en línea ascendente motivó un planeamiento de núcleo urbano moderno que permitiera la movilidad de vecinos y visitantes y que facilitase la agilidad del transporte para potenciar la industria interna y la economía de la comarca. De esta forma, el objetivo del actual equipo de gobierno municipal fue, en su proyecto de ciudad, convertir a Castellón en un núcleo permeable, fácilmente accesible para el transporte y que permitiera entrar y salir con sencillez a aquellos que trabajan, visitan y hacen sus negocios en la ciudad. Este proyecto se diseñó sobre una malla de autovías que permitirá en un breve espacio de tiempo atravesar de norte a sur y de este a oeste la ciudad de Castellón en pocos minutos y de forma rápida y segura. En la actualidad está a punto de concluir la primera circunvalación a Castellón que une los tramos ya en funcionamiento de la ronda sur, este y ahora a punto de concluir la norte. En total son ocho kilómetros que rodean a la ciudad y que permiten el acceso a cuatro carriles desde la autovía de la Plana y la autopista AP-7 desde su entrada sur, hasta el distrito marítimo y el acceso norte a la ciudad. Y junto a este proyecto concluirán en 2005 otras infraestructuras necesarias para ese objetivo de permeabilidad urbana como la Autovía del Puerto, 11 kilómetros que permitirán el acceso del tráfico de mercancías desde la N-340 hasta el puerto comercial, o los viales de tráfico rápido que posibilitarán el tránsito en el centro de la ciudad también de forma transversal. Unos viales que marcarán la creación de un nuevo centro comercial puntero en la ciudad junto al bulevar de la avenida Barcelona y Vila-real y el bulevar del río Seco, un acceso directo y ágil para acceder a la universidad. En definitiva, Castellón se vuelca en la consecución de las mejores infraestructuras viales para alcanzar un mejor nivel de vida de los ciudadanos y afianzar el crecimiento y desarrollo de la ciudad.