Burriana ha incrementado su población en 7.000 habitantes en tan sólo cinco años. El Alcalde de Burriana, Alfonso Ferrada, señala la ocupación de segunda residencia por castellonenses como principal motivo, aunque la cantidad de los provenientes de otras provincias españolas se ha incrementado sensiblemente en los últimos años.
La ciudad está experimentado un vertiginoso crecimiento poblacional y urbanístico, en cinco años ha pasado de tener 26.000 habitantes a 33.000. Alfonso Ferrada, alcalde del Ayuntamiento de Burriana, reconoce que es la segunda residencia una de las causas principales de este aumento. No obstante en el último año se han presentado numerosos proyectos de desarrollo y se han aprobado algunos de gran envergadura como Sant Gregori, Novenes de Calatrava o Jardines de la Malvarrosa.
Burriana se ha convertido en los últimos años en el destino preferido por los castellonenses que viven en poblaciones sin playa. Muchos de ellos ya han adquirido sus viviendas en Burriana y disfrutan en ella de sus días libres.
Ferrada hizo especial hincapié en el alquiler de apartamentos turísticos del que reconoce que “éste ha sido un año muy favorable”, y señala que las playas de la población han estado llenas de gente no sólo de la provincia de Castellón, sino de otras regiones que tienen a Burriana como la salida al mar.
Cuando se trata de hablar de la oferta turística de la población el Arenal se convierte en protagonista, sobre todo este año en el que ha recuperado la Bandera Azul. Alfonso Ferrada se muestra muy satisfecho y apostilla que “Burriana también cuenta con los certificados ISO 9001 y 14001”. Pero donde más énfasis puso fue en la oferta complementaria donde las concejalías de Cultura, Deportes y Juventud desarrollan un abanico de alternativas de ocio difícil de encontrar en otras poblaciones. El éxito turístico de la población pasa por abrirse a vecinos del resto de España y sobre todo de Europa.
La clave para el futuro está en los grandes proyectos urbanísticos que se están planteando como Jardines de la Malvarrosa, Santa Bárbara, Novenes de Calatrava, Las Salinas y el más inmediato: Sant Gregori, que ocupa dos millones y medio de metros cuadrados. Ferrada dejó claro que hay una planificación de todo este crecimiento ordenada y completa. Respecto a la cuestión de la rapidez con que se están aprobando algunos proyectos, señaló que “hay que trabajar sin parar en este sentido”, puesto que el gobierno local llevaba ya mucho tiempo reflexionando sobre este ordenamiento.
Los objetivos inmediatos del Ayuntamiento pasan por mejorar la red de aparcamientos, así como la ampliación de aceras a 1,50 metros de aquellos barrios conectados con el centro. Por último, el Alcalde quiso matizar que “de esta legislatura saldrá lo que tiene que ser Burriana en los próximos 50 años, por lo que, aunque es imposible tener el apoyo de todos, sí se debe contar con la mayoría”.
Uno de los deseos de Alfonso Ferrada es que el núcleo urbano de Burriana se acerque al mar, para lo que las avenidas de Novenes de Calatrava y sus urbanizaciones residenciales son clave en esa transición entre lo exclusivamente urbano y lo residencial. Todo este desarrollo también beneficia a la población en mejoras sociales como el Centro de Mayores que se prevé que estará a disposición de los ciudadanos a finales del 2006, más un nuevo centro de salud, un nuevo Instituto de Enseñanza Superior (IES Llombai). |