El concejal de Urbanismo de Castellón expresa su deseo de que todos los grupos sociales puedan acceder a una vivienda digna.
El deslumbrante impulso que está viviendo Castellón y que es visible para cualquier persona que contempla la trama urbana de la ciudad, está perfectamente definido en el plan de crecimiento elaborado por el consistorio y que tiene previsto conseguir el objetivo de dar la oportunidad de acceder a una vivienda digna a todas las familias, sean cuales sean sus posibilidades económicas y, al mismo tiempo, incrementar la calidad de vida de los habitantes de la ciudad con mayores infraestructuras dotacionales.
La ciudad está en pleno desarrollo de los cinturones urbanos previstos en el Plan General de Ordenación Urbana. En los próximos cuatro años, Castellón podría ver incrementado el número de viviendas en el mercado en más de 12.000 unidades, el Ayuntamiento demuestra su compromiso social dirigiendo la oferta de viviendas a un mercado que engloba a la mayor cantidad posible de grupos sociales, como apunta Javier Moliner, concejal de Urbanismo del consistorio castellonense, “queremos que el número de viviendas de protección oficial que se oferten en Castellón llegue al 40% de la oferta global de inmuebles”.
Junto a este ambicioso objetivo que busca dar cobertura a una demanda de la sociedad de conseguir viviendas de bajo coste con calidades de buen nivel, se encuentra el de beneficiar tanto a la población actual como a los futuros residentes con dotaciones e infraestructuras que incrementen su calidad de vida en ámbitos como las comunicaciones viarias, los colegios, la sanidad, la cultura e incluso la fiesta, sin olvidar las dotaciones de zonas verdes, plazas públicas y zonas de recreo para los menores.
Castellón gustará más
Cada persona que ha elegido Castellón para vivir sabe que esta ciudad le ofrece todas las oportunidades para su crecimiento personal y familiar. Recursos económicos inmejorables, la priorización del bienestar social de sus habitantes y la ambición por ser cada día mejores, además, por supuesto de una climatología excelente, con temperaturas suaves en invierno y templadas en verano, y la cercanía de los espacios urbanos y verdes al alcance de la mano.
Pero esto no es todo, cada uno de los extremos de la ciudad, cada rincón de Castellón está en potencia desarrollándose para sus vecinos. La ciudad se abre como una rosa de los vientos a la mejora de su tejido urbano y humano.
El distrito norte, a parte de recoger la culminación de la primera circunvalación de la ciudad, contará con la creación de la Ciudad Deportiva que acogerá las instalaciones para la práctica de una amplia variedad de deportes sobre una superficie de más de 300.000 metros cuadrados.
El distrito sur, con la ampliación de la Ciudad del Transporte hasta la autopista AP-7, se convierte en el portal empresarial de Castellón. Con un reto urbano importante que además implicará la total remodelación de la avenida Valencia, la principal entrada a la ciudad.
El distrito oeste se convierte en un nuevo eje urbano con la apertura de los tres kilómetros del bulevar de las avenidas Barcelona y Vila-real, el bulevar sobre el encauzamiento del Río Seco y la expansión comercial de la zona.
El distrito este sigue siendo el privilegiado de la ciudad con la incorporación a su tramado de l’Espai Comercial, el recinto de ferias y mercados, el edificio polifuncional para las fiestas y en un futuro inminente el Megaspai.
El Grao de Castellón tiene la mirada puesta en una expansión al mar con la ampliación de los puertos deportivo y comercial, la apuesta por el suelo industrial en Parc Castelló y el desarrollo del impresionante Parque litoral.
Un compendio de proyectos para toda la ciudad que culmina en el sempiterno centro que ahora revive con grandes proyectos de rehabilitación de los edificios patrimoniales de Castellón, la revitalización del comercio tradicional y la potenciación humana del corazón de la ciudad. |