El Banco de España ha sugerido a las cajas de ahorros que reduzcan su exposición al negocio inmobiliario y que diversifiquen su negocio ante la desaceleración de esa actividad, según Europa Press. Esta advertencia no supone que el banco supervisor haya detectado que alguna caja atraviese por una situación delicada en cuanto a su solvencia. No es la primera vez que el organismo que dirige Miguel Ángel Fernández Ordóñez lanza un mensaje de prudencia a las entidades financieras españolas, a pesar de que ahora coincide con un momento delicado tanto en los mercados financieros internacionales, con dificultades en el acceso al crédito, como en un contexto de desaceleración del sector inmobiliario. Durante el año pasado el ritmo de concesión de préstamos a ese sector por las cajas de ahorros fue de un 30,7%, mientras que en 2006 la cifra superó el 54%. Esas cifras en el caso de los préstamos hipotecarios para familias son: 14,32% y 24,56%, respectivamente según datos del Banco de España. El mercado financiero español vive una paradójica situación con una guerra por la captación de depósitos y, en paralelo, otra por la captación de negocio hipotecario, algo que sin duda presionará sus márgenes comerciales. Un selecto grupo de bancos y cajas se han lanzado a captar hipotecas aunque, debido a la crisis financiera y de confianza, han de compatibilizarlo con el control de riesgo por lo que, preferentemente, sus ofertas se dirigen a personas que tengan ya hipotecas con otras entidades buscando hipotecas subrogadas. Ese mercado va a aumentar significativamente en los próximos meses por la anunciada entrada en vigor de la normativa que ultima el Gobierno y que permitirá ampliar el plazo de las hipotecas sin coste para aquellas personas con dificultades en los pagos. Además, esos bancos y cajas están aprovechando este momento para aumentar la vinculación de sus clientes ante la guerra comercial que se avecina por la llegada de nuevos competidores, como bancos europeos o empresas de telecomunicaciones o de otras áreas, gracias a la entrada en vigor de la zona única de pagos europea. La captación de negocio se está realizando mediante llamativas ofertas en los porcentajes que añaden al euríbor. Para obtener esos bajos diferenciales, hay que darle al banco o caja prácticamente todo el negocio bancario, lo que en el sector se conoce como “vinculación”. Ahora es un buen momento para todos aquellos que estén pensando en cambiar las condiciones de sus hipotecas gracias a la enorme presión que están sufriendo bancos y cajas por la ralentización de su negocio básico, que sigue siendo la concesión de préstamos. A ello hay que unir la flexibilización de la normativa que prepara el Gobierno y que permitirá ampliar los plazos de las hipotecas de forma más barata y, finalmente, la inminente unificación del mercado financiero europeo. Los datos del Instituto Nacional de Estadística evidencian el frenazo en la concesión de hipotecas que ha registrado 93.808 operaciones en enero pasado, un 25,71% menos que en ese mes del año pasado. Morosidad Los actuales niveles de morosidad parecen justificar las advertencias del Banco de España. En concreto, la morosidad de los créditos concedidos por las cajas de ahorro a particulares y empresas subió en enero hasta el 1,03%, con lo que se coloca en el nivel más alto desde octubre de 2000, cuando se situó en el 1,08%