
El director del Instituto de Estudios Económicos (IEE) y decano-presidente del Colegio de Economistas de Madrid, Juan Iranzo, defendió la compra de una vivienda como “una garantía de futuro”, ya que supone una forma de ahorro a largo plazo y posibilita a los mayores contar con un ingreso adicional a través de una hipoteca inversa, frente al alquiler que pretende impulsar el Gobierno.
Iranzo, que presidió la presentación del estudio Economía de las Familias, coordinado por la economista Carmen Alcaide, destacó que “no es cierto que los españoles no hayan ahorrado” durante los últimos años, sino que lo han hecho de forma “atípica” con la compra de viviendas. Así pues, en un momento en el que las familias sufren una restricción de su capacidad de consumo por la subida de la inflación, el incremento de los tipos de interés y el repunte del paro, los hogares “siguen teniendo riqueza por la compra de vivienda”, según Iranzo. En esta misma línea, Alcaide puso de manifiesto, a raíz de los análisis que incluye el estudio, que “el ahorro forzoso” para la compra de vivienda ha hecho que aumenten los patrimonios familiares cuando se ha incrementado el precio de la vivienda.
Iranzo y Alcaide reconocieron que en este proceso se han producido “excesos”, empezando precisamente por un alza excesiva de los precios, que ha tenido que ver, entre otras cosas, con una mala distribución de la riqueza, dado que el incremento patrimonial ha beneficiado especialmente a las rentas más altas.
Según Iranzo, actualmente el problema que se plantea en el mercado inmobiliario --uno de los focos de la crisis económica-- es la necesidad de ajustar la oferta a la demanda, un proceso que pronosticaron “muy prolongado”. Además, un ajuste vía precios requerirá una caída del 30% en términos reales, más aún cuando no se prevé que los tipos de interés no vayan a rebajarse en los próximos meses. “Es bueno que compren viviendas, pero no que haya un exceso de viviendas para especular, que hace subir los precios y acaba extrangulando el mercado”, concluyó Alcaide, antes de reconocer, no obstante, que sería positivo disponer de las condiciones necesarias para disponer de un mercado de alquiler “razonable”.