El mercado español de vivienda tiende a concentrarse en las grandes ciudades y sus áreas metropolitanas, centros neurálgicos de la actividad económica moderna, en detrimento de las zonas rurales. Además cuenta con un amplio segmento de segunda residencia, asociado mayoritariamente al turismo de costa, centralizado en el Arco Mediterráneo e Islas.
Siguiendo estas pautas, TINSA ha elaborado una subdivisión del territorio en cinco grandes zonas que representan, de manera genérica, los distintos estratos que vertebran el mercado de vivienda: Capitales y grandes ciudades con más de 50.000 habitantes; áreas metropolitanas, formadas por los municipios que circundan a los anteriores; costa mediterránea, cuyos núcleos urbanos están fuertemente relacionados con la vivienda vacacional; Baleares y Canarias, con un mercado tradicionalmente influido por la demanda extranjera y el resto de municipios, pequeñas y medianas poblaciones del interior peninsular y la costa norte.
Contar con una estadística que mida la evolución del mercado de vivienda con la frecuencia adecuada se postula como una necesidad que tiene un indudable alcance instrumental y operativo. Los índices IMIE constituyen la herramienta definitiva para analizar la evolución del valor de los inmuebles en el mercado puesto que su importancia estratégica es decisiva no sólo por la contribución directa al producto interior bruto, sino también por las implicaciones sobre el desarrollo de otros sectores que dependen, en gran medida, de su comportamiento. |
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