Bruselas augura a España una crisis más larga que al resto de la zona euro.
La recuperación será más lenta en España por el ajuste en el sector de la construcción, saldrá mejor parada que el resto de la Unión Europea en los dos primeros años de la actual crisis (2008-2009) pero pagará muy caro ese espejismo en 2010.
Bruselas parece convencida de que "la caída libre de la economía ha
terminado" y esta será su última revisión a la baja de sus previsiones
de crecimiento. Pero la economía española se mantendrá en 2010 en un crecimiento
negativo del 1% (la peor previsión de la zona Euro después de Irlanda),
el paro se disparará por encima del 20,5% (casi el doble que la media
comunitaria prevista del 10,9%) y el gasto social y la caída de los
ingresos llevarán los números rojos del Estado hasta el déficit (9,8%)
más alto en la historia de la democracia.
El déficit público (8,6% este año) y la deuda (50,8%) también sufrirán
una implosión como consecuencia del mayor gasto social y, sobre todo,
de las prestaciones de desempleo. Pero España parte en ese terreno de
unas cuentas más saneadas que el resto de la zona Euro, y su deuda
pública seguirá por debajo de la media. Almunia, de todos modos,
considera "razonable y conveniente" que el déficit español se sitúe por
debajo del 3% a finales de 2012. El deterioro de la situación económica española se deberá, sobre todo,
a una caída de la inversión y también del consumo privado (que reducirá
en cinco puntos el crecimiento del PIB este año y en más de punto y
medio el año que viene). La situación se agravará en los próximos
trimestres, según las previsiones de la CE, porque los hogares
intensificarán su tasa de ahorro hasta un récord del 18% y algunas
inversiones público cesarán en 2010.