Los promotores y el mercado inmobiliario esperan que el Ejecutivo mejore en breve el alquiler con opción a compra, un mecanismo que podría ayudar a dar salida al enorme stock de viviendas sin vender. "El Gobierno presentará en el plazo de tres meses un plan de medidas que incentive la promoción de viviendas para destinarlas al arrendamiento con opción de compra", ese es el compromiso que adquirió por ley el pasado diciembre el Ejecutivo. Aunque cinco meses más tarde aún no ha presentado ninguna medida, Convergència i Unió (CiU) propuso reducir del 16% al 7% -o al 4% en caso de vivienda protegida- el IVA que deben pagar mensualmente los inquilinos que optan por el alquiler con opción a compra; Hacienda está estudiándola y tiene bastantes posibilidades de salir adelante.
Por otro lado, como apunta Antonio Gil, socio de Cuatrecasas, el alquiler con opción a compra desincentiva a los promotores, cuando un inquilino no ejerce la opción a compra, se entiende que -técnicamente- se ha producido un autoconsumo y, por lo tanto, el promotor de la obra ya no puede repercutir el IVA soportado en la construcción.