La política urbanística valenciana pretende que en un futuro a corto-medio plazo, las áreas de la Comunidad Valenciana que gocen de titularidad privada y que destaquen por su valor ambiental serán recuperadas para hacerlas de uso público y reducir así la presión urbanística sobre ellas. Bajo esta premisa, serán susceptibles de recuperación tramos de zonas húmedas en el litoral, áreas de bosque, tramos fluviales u otras de interés cultural, como por ejemplo parajes que contengan un alto interés simbólico y popular. La compensación que obtendrán los propietarios privados que se incluyan en esta iniciativa formará parte de los programas de actuación urbanística (PAI) y el beneficio repercutirá exclusivamente en el disfrute colectivo de estos espacios.
La Conselleria de Territorio y Vivienda sostiene, por otra parte, que el crecimiento urbanístico en los últimos años se ha dado, sobre todo, en las comarcas del centro y sur de la Comunidad, mientras que en el litoral, el crecimiento ha sido por debajo del 50 % de la media autonómica, y que, según el mapa de usos del suelo, el crecimiento de las zonas verdes en la franja de 500 metros, primera línea de playa, ha sido del 56 %, también muy por encima del crecimiento urbanístico.
Además señalan que, actualmente, el 80 % del litoral valenciano, que abarca un total de 160.000 hectáreas, está catalogado como “suelo no urbanizable, lo que significa que, en los últimos ocho años, la superficie protegida se ha multiplicado por nueve en el ámbito global autonómico. Asimismo, el volumen total del territorio reservado se sitúa en el 27,3 %, mientras que en 1999 era del 17% por ciento y en 1995 del 3 %. |
|